Un Plazo Límite Es una Restricción Real, No un Deseo
Asigna fechas límite solo cuando existan consecuencias reales tras ese momento: entregas de proyectos, cierre de inscripciones o compromisos firmes.
Si simplemente quieres hacer algo esta semana, programa un bloque de trabajo en lugar de crear plazos artificiales que acabarás ignorando.
Planifica la Preparación con Antelación Suficiente
El plazo marca la entrega final, no el momento de empezar. Para proyectos grandes, programa las fases previas con margen suficiente.
Deja tiempo para revisiones y correcciones. La fecha de entrega no debe coincidir con el momento en que terminas el borrador.
Los Recordatorios Deben Impulsar una Acción Inmediata
Programa avisos para momentos en los que realmente puedas actuar, como alertas antes de salir de viaje o avisos previos a una reunión.
El exceso de alertas provoca insensibilidad. Reserva los recordatorios para tareas críticas o hábitos fáciles de olvidar.